¡NO A LA VIOLENCIA MACHISTA! ...1 de cada 4 jóvenes (entre 15 y 24 años) justifica la violencia machista. Estudio realizado por una organización española de ayuda a la drogradicción.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

IMPACTO DEL DESHIELO

El Ártico se derrite por el cambio climático y lo hace a pasos agigantados: en los últimos 30 años hemos perdido tres cuartas partes de su hielo. La causa, una vez más, es el aumento global de CO2 en la atmósfera, debido a la quema de combustibles fósiles, lo que produce el efecto invernadero que calienta la Tierra.
Los océanos son los grandes termorreguladores de nuestro planeta y en consecuencia controlan el clima de la Tierra. Cualquier modificación puede tener un impacto climático asociado. El impacto más importante es el aumento del nivel del mar. Cuando el nivel del mar se eleva con rapidez, tal y como ha estado haciéndolo en los últimos tiempos, incluso un pequeño aumento puede tener consecuencias devastadoras en los hábitats costeros e incluso ciudades como New York o Londres podrían venirse abajo.
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El agua de mar penetra en zonas cada vez más alejadas de la costa, lo cual puede generar consecuencias catastróficas como la erosión, las inundación de humedales, la contaminación de acuíferos y de suelo agrícola, y la pérdida del hábitat de peces, pájaros y plantas. Además, cientos de millones de personas viven en zonas que cada vez serán más vulnerables al riesgo de inundaciones. La subida del nivel del mar les obligaría a abandonar sus hogares y a mudarse a otra zona. Las islas de poca altitud quedarían completamente sumergidas.
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La costa europea se vería dañada tal como el gráfico muestra:
Portada
Satélites de la NASA muestran imágenes del gran deshielo en Groenlandia del último mes que con el que ha desaparecido casi toda la capa suerficial de hielo en superficie, unos datos alarmantes sabiendo que ha pasado en un período de cuatro días. Esto producirá un notable aumento del nivel del mar de aproximadamente 7 metros.
En resumen y como conclusión, dejamos a disposición  un vídeo sobre el futuro deshielo inminente:

martes, 6 de diciembre de 2016

CONTAMINACIÓN EN EL MAR MENOR

Contaminación actual en el Mar Menor

Han bastado dos años para que los fondos del Mar Menor se hayan convertido en un desierto: entre el verano de 2014 y el otoño de 2016 ha desaparecido el 85% de las praderas marinas, coincidiendo con el mayor proceso de eutrofización conocido en la laguna, según el estudio que presentaron ayer el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE). Un «absoluto escándalo» y una «hecatombe ambiental», en palabras de 
Pedro García, director de la organización ecologista. El 15% de las comunidades de plantas acuáticas que han sobrevivido a la intensa contaminación por nitratos agrícolas, vertidos urbanos y metales pesados de la minería y embarcaciones se refugian en la periferia del humedal, en zonas de poca profundidad donde la luz aún llega al fondo.

El resto, es decir casi todo, es ahora un páramo marino cubierto de fango, según el demoledor gráfico que difundieron los autores de este informe; por la mañana en Murcia, en rueda de prensa en la sede de ANSE, y por la tarde en las instalaciones del IEO en San Pedro del Pinatar, ante la comunidad científica y agentes sociales implicados en la gestión de este espacio natural donde confluyen numerosas actividades económicas.

IEO y ANSE cartografiaron la distribución de las diferentes comunidades de fanerógamas en la laguna hace dos años –en el marco de un proyecto científico cofinanciado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente–, con resultados mucho mejores de lo previsto entonces: tanto las autóctonas ‘Cymodocea nodosa’ y ‘Ruppia cirrhosa’ como la colonizadora ‘Caulerpa prolifera’ presentaban desarrollos muy elevados: la vegetación sumergida se extendía sobre casi todo el fondo de la laguna, 13.780 hectáreas de un total de casi 17.000. La fotografía de portada de ‘La Verdad’ del 2 de agosto de 2014 mostraba a una bióloga tomando datos en una piragua posada sobre un manto verde.





Los buceadores, de la mano

Estos resultados daban la vuelta a estudios anteriores que consideraban que la superficie de estas comunidades de macrófitos bentónicos se había reducido a niveles muy bajos. Pero dos años después, este singular ‘bosque’ marino de gran importancia en el funcionamiento del ecosistema lagunar ha desaparecido casi por completo. «Es dramático sumergirse ahora mismo en el Mar Menor y comprobar la ausencia casi total de vegetación y fauna», afirma Pedro García. 

Los científicos tuvieron que emplear linternas con luces led de gran potencia, en septiembre y octubre pasados, para poder ver a solo cinco metros de profundidad debido a que la enorme densidad de fitoplancton en la columna de agua impide el paso de la luz. La única manera de no perderse, explicó, era que los buceadores fueran cogidos de la mano durante los transectos por el fondo de la laguna. Los investigadores recorrieron los mismos lugares de medición y emplearon idénticas metodologías a las que se utilizaron para confeccionar el mapa de vegetación de 2014.

Esta «situación de muerte y destrucción impresionante» es un «absoluto escándalo», afirma el director de ANSE, aunque advierte de que no es irreversible: «El Mar Menor no ha llegado hasta aquí en un año o dos, así que tampoco se va a solucionar en unos meses ni va a ser nada fácil. La vegetación sumergida se puede recuperar, aunque no sabemos en cuánto tiempo porque depende de muchos factores».

El IEO y ANSE han analizado los metales pesados, relacionados con la minería y la actividad portuaria y náutica, y también las concentraciones de nitrógeno y fósforo de los tejidos de la vegetación submarina, originadas por los vertidos de la agricultura y de las aguas residuales urbanas. «Estos análisis evidencian la influencia de estos vertidos sobre las praderas marinas. Para poder relacionar todos estos aspectos con la actividad humana se ha realizado una base de datos georreferenciada y exhaustiva de todas las presiones de la actividad humana presentes en el Mar Menor: puertos, playas artificiales, vertidos y aportes terrígenos en general», señalan los investigadores.

«El agua no está mejorando»

«Esto supone», añaden, «un importante cambio en el ecosistema lagunar que requerirá especial atención y seguimiento para determinar sus posibles consecuencias ecológicas y sobre las actividades humanas que se desarrollan en el Mar Menor. La evolución de los límites de las praderas marinas será, por tanto, el mejor indicador ecológico».

La clave es la calidad del agua, «que no está mejorando», según Juan Manuel Ruiz, responsable del grupo de fanerógamas marinas del Instituto Español de Oceanografía. «La laguna está estable dentro de un estado no deseable, así que hay que eliminar las presiones y perseverar en un trabajo duro e intenso».

«Aún está todo por hacer», insiste Pedro García, quien asegura que solo con el cese parcial de vertidos agrícolas y la instalación de un filtro verde no se recuperará el ecosistema. «La agricultura intensiva, tal y como la conocemos, es incompatible con la conservación del espacio natural», mantiene, «así que quizá haya que aprovechar la oportunidad que da esta situación desastrosa para tomar medidas drásticas que de otra manera nadie se hubiera planteado».
La consejera de Agua, Agricultura y Medio Ambiente, Adela Martínez-Cachá, dijo ayer ser consciente de la regresión de las praderas marinas, pero confió en que la vegetación sumergida vuelva a colonizar el Mar Menor conforme mejore la calidad del agua.


Fuente: La verdad

EL CAMBIO CLIMÁTICO DEJA SIN UNA GOTA DE AGUA EL LAGO POOPÓ EN BOLIVIA


De ser el segundo lago más grande de Bolivia a no tener ni una gota de agua. Un acelerado proceso de desertificación motivado por el cambio climático ha secado el lago Poopó, en el oeste del país. Ello ha provocado que gran parte de los uru-muratos, una etnia que ha vivido a orillas del lago durante generaciones trabajando en la pesca, se hayan visto obligados a dejar el lugar para poder sobrevivir.

IMAGEN DE GOOGLE


Fuente: Euronews

sábado, 3 de diciembre de 2016

El calentamiento desplaza a las plantas tropicales hacia las cumbres

Esta investigación aporta nuevos datos sobre la importancia de las zonas tropicales.

Según un estudio de un equipo internacional de científicos, en los últimos 200 años la flora del volcán Chimborazo –la montaña más alta de Ecuador, con 6.268 m y el punto del planeta más alejado del centro de la Tierra– ha ascendido de media 500 metros a causa de los cambios ambientales.
Esta investigación aporta nuevos datos sobre la importancia de las zonas tropicales, que albergan la mayor parte de la biodiversidad del planeta, y del impacto del calentamiento climático en la flora tropical de alta montaña. Del científico, viajero y naturalista alemán Alexander von Humboldt, quien a inicios del siglo XIX viajó a América Latina para cartografiar la distribución de plantas e investigar las causas que determinan los límites de crecimiento de las distintas especies, procede gran parte de nuestro conocimiento sobre el tema.
Sus descripciones e ilustraciones de la flora y fauna, entre ellas las del Tableau Physique que recopila todas las variedades vegetales presentes en el volcán andino Chimborazo, suponen los datos más antiguos conocidos sobre la distribución altitudinal de esas especies. En verano de 2012, un equipo de científicos liderado por expertos de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) mapeó la distribución actual de la flora del volcán Chimborazo (Ecuador). Pues bien, al compararla con los datos recogidos por Humboldt en 1802 se puede constatar que las plantas se han desplazado hacia arriba un promedio de 500 metros.
Concretamente, la flora situada a más altura ha trepado desde los 4.600 metros hasta una cota próxima a los 5.200. Los últimos vestigios de vida vegetal han sido hallados a 5.185 metros. Se trata de una pequeña planta de la familia del girasol, medio cubierta de nieve y en plena floración a pesar del frío, la baja presión atmosférica y el fuerte viento, según Naia Morueta-Holme, autora principal del estudio publicado en PNAS y científica en el Instituto de Biociencia de la universidad danesa.
De forma generalizada, la mayoría de las plantas han podido adaptarse a lo largo de estos últimos 200 años a las nuevas condiciones, si bien algunas especies no se han desplazado tanto y se están quedando atrás. Pero hay muchas especies comunes con gran capacidad de dispersión y de adaptación a condiciones muy variables que se han desplazado todavía más.Otros estudios demuestran que en las zonas triopicales hay en la actualidad menos precipitaciones que hace dos siglos, lo que ha contribuido a la reducción de los glaciares que cubren la cima del volcán.
A esto se añade la agricultura intensiva que se ha desarrollado en las zonas más bajas y las especies introducidas por los humanos.  La combinación de cambios climáticos inducidos por los seres humanos y el impacto directo en las comunidades de plantas a través de la agricultura cerca del volcán son algunas de las causas que explican los cambios provocados en la vegetación, que son mayores que en cualquier otra región fuera de los trópicos.

viernes, 2 de diciembre de 2016

ASOCIACIÓN FEMINISTA PALESTINA

Hanan presidenta de una asociación  feminista Palestina, estuvo ayer invitada por BDS En Valencia, para reivindicar la doble lucha de la mujer Palestina, contra la ocupación y como mujeres.
Gracias a BDS por organizar la charla, a Hanan, por su trabajo infatigable en favor de las mujeres Palestinas, a CSOA l'horta, por ceder su espacio...y a la chica Palestina no la conozco...pero el pobre Gassan dejo todas sus actividades, para venir a traducir, pues nos dijeron que no habia traductor...siempre arrimando el hombro, cuando más se necesita, gracias a todxs, los que de una manera u otra hicisteís posible  visibilizar la lucha del pueblo Palestino.